NIVEL DE CARBONATACION “EQUILIBRIO”

28/05/2010

Con la creciente popularidad del agua mineral embotellada, la medida de “Balance” que utilizamos en AguasPremium.net proporciona una escala que define las diferencias entres las distintas aguas premium embotelladas, basada en los niveles de carbonatación.

Fue designado de manera de ser un estándar fácilmente entendible por restaurantes y conocedores. El Balance de AguasPremium.net ayuda a los bebedores de aguas premium a apreciar la diferencia entre, por ejemplo burbujas largas de una Perrier o Ty Nant y las pequeñas burbujitas de una Badoit (efervescente).

Es importante notar que no hay una escala implícita de calidad asociada al estándar de Balance, sino que se creó esta medida meramente para comparar aguas, y como forma de señalar las diferencias que permite que las aguas premium sean saboreadas y disfrutadas por completo.

Las distintas categorías en las cuales podemos dividir a las aguas teniendo en cuenta su balance o nivel de carbonatación son las siguientes: agua sin gas, efervescente, levemente gasificada, de carbonatación clásica y de carbonatación fuerte.

Agua sin gas- “Still”

El agua sin gas o no carbonatada es preferida por el 70% de la población mundial y el 65% de los americanos. Los españoles comparten esta preferencia, mientras que los italianos prefieren el agua carbonatada. En América del Sur la experiencia es un poco diferente al resto del mundo, sobre todo con países como Argentina, Chile y Uruguay, donde prefieren el agua con gas, pero lentamente los números se están revirtiendo y el consumo de agua sin gas crece día a día.

El agua sin gas es perfecta con cualquier comida. Con las aguas sin gas podemos establecer una conversación epicúrea sobre las distintas fuentes y contenido mineral y focalizar las diferencias entre las distintas aguas sin gas en su crianza.

Es muy importante resistir la tentación de servir agua sin gas con hielo, especialmente si el hielo fue hecho con agua de grifo. Si preferís tomar agua con hielo, para un beneficio completo asegúrate que el hielo haya sido hecho con la misma agua mineral.

  • Temperatura de servicio recomendada: 12°C (54°F)
  • Nivel de carbonatación: 0mg/lt

Efervescente

Las aguas efervescentes son una sorpresa para muchos. Estas aguas sofisticadas, con las burbujas más pequeñas posibles, están entre el agua sin gas y el agua de baja carbonatación.

En algunas instancias estas aguas pierden sus burbujitas muy rápidamente y quedan casi como agua sin gas. Muchas aguas naturalmente carbonatadas como Badoit, Wattwiller y Ferrafelle, se encuentran dentro de esta categoría.

El agua que es casi sin gas pero con un pequeño toque de carbonatación, y por lo tanto un toque de sensación bucal, ofrece una nueva sensación a muchas personas. Usá este elemento de sorpresa para contrastar o realzar un plato determinado.

  • Temperatura de servicio recomendada: 13°C (56°F)
  • Nivel de carbonatación: 0-2,5 mg/lt

Levemente gasificada- “Lightly sparkling”

Estas aguas llaman la atención. Muchas personas que afirman que no les gusta el agua carbonatada o agua con gas, adoran las aguas levemente gasificadas. Si estás sirviendo un plato con una sensación bucal sutil (por ejemplo pescado empanado) un agua levemente gasificada puede ser una opción perfecta, ya que le proporciona textura pero no predomina su sabor en la presentación.

  • Temperatura de servicio recomendada: 14°C (58°F)
  • Nivel de carbonatación: 2,5-5 mg/lt

Carbonatación clásica

La carbonatación clásica es en lo que la mayor parte de las personas piensan cuando hablan de agua con gas. Las aguas clásicas son los caballitos de batallas del maridaje entre la comida y el agua. Su sensación bucal combina con muchos platos a la perfección, lo que las hace una apuesta segura.

Las aguas de carbonatación clásica también son perfectas para cócteles y tragos, especialmente vinos espirituosos. Cuando se selecciona un agua de carbonatación clásica específica para acompañar determinado plato, siempre mire el contenido mineral del agua. Un agua de carbonatación clásica con un bajo Total de Sólidos Disueltos (TSD) es una buena opción para cócteles, mientras que otra con un nivel de TSD alto es una opción buena para acompañar carne roja.

  • Temperatura de servicio recomendada: 16°C (60°F)
  • Nivel de carbonatación: 5-7,5 mg/lt

Carbonatación fuerte- “Bold”

Imaginate burbujas fuertes, grandes y largas. Las aguas de carbonatación fuerte a veces crean una sensación de estallido en la boca.

Si se sirve demasiado fría, las burbujas pueden ser demasiado contundentes y abrumadoras. Cuando las personas dicen que detestan el agua con gas, generalmente se refieren a este tipo de sensación.

Servidos a temperatura cercana a la temperatura ambiente, las burbujas se calman. También, si lo deseas podés usar una cuchara para batir el agua y reducir algo del efecto.

La combinación cuidadosa con la comida es requerida si las aguas de carbonatación fuerte van a ser servidas durante la cena. La fuerte sensación creada por las burbujas grandes puede distraer el sabor de comidas sutiles o aquellas con pequeña o nula sensación bucal. Por el otro lado, las burbujas pueden ser usadas a veces para contrastar con comidas sutiles y proporcionarles una textura. Las aguas de carbonatación fuerte en el comienzo de una comida, son preferibles con entradas crujientes o empanadas.

  • Temperatura de servicio recomendada: 17°C (62°F)
  • Nivel de carbonatación: mayor a 7,5 mg/lt

Carbonatación Artificial:

Joseph Priestley descubrió una manera de carbonatar el agua cuando puso un recipientede agua arriba de una tina con cerveza fermentada, lo que emitió dióxido de carbono que luego fue absorbido por el agua. Su artículo “Impregnating Water with Fixed Air” fue publicado en 1772.

Al mismo tiempo, el profesor sueco Tobern Bergman descubrió otro método de carbonatación, esta vez usando ácido sulfúrico y tiza. Tobern se inspiró en los manantiales de los cuales el agua emerge naturalmente carbonatada.

Las técnicas actuales de carbonatación incluyen dióxido de carbono que lo presurizan antes de adicionarlo al agua, ya que la presión aumenta el monto de dióxido de carbono que se puede disolver. Al abrir la botella de agua, la presión se libera, permitiendo que el dióxido de carbono forme burbujas que antes no eran visibles. El tamaño, espacio y cantidad de las burbujas en el agua carbonatada está regida por la cantidad de dióxido de carbono que se le adicione. La mayor parte de las aguas carbonatadas artificialmente tienen entre 1mg/lt y 10mg/lt de dióxido de carbono.

Carbonatación natural

Algunas condiciones geológicas raras pueden producir agua naturalmente carbonatada; generalmente la carbonatación natural se le atribuye a la actividad volcánica. Históricamente, las aguas naturalmente carbonatadas son muy solicitadas por sus supuestas propiedades curativas.

El dióxido de carbono ayuda a esta agua a absorber minerales en grandes niveles. Apollinaris es un ejemplo de un agua premium naturalmente carbonatada. La actividad volcánica en la región Eifel de Alemania enriquece el agua con minerales y el magma le aporta el dióxido de carbono. Otras aguas premium naturalmente carbonatadas son: Badoit, Gerolsteiner, Wattwiller, Ferrafelle y Borsec. Perrier tiene una carbonatación natural con una historia única, ya que proviene de gases volcánicos en las rocas cerca de la fuente.

Sin embargo, la demanda internacional de Perrier aumentó tanto que la compañía tuvo que mejorar su eficiencia capturando el agua y el dióxido de carbono de manera separada. Las dos substancias se toman de la misma formación geológica, pero se extraen de distintas profundidades; el gas es luego filtrado antes de ser adicionado al agua. Cuando una persona abre una botella de Perrier, el nivel de carbonatación coincide exactamente con aquel que se encuentra en la fuente.

La estricta legislación que rige las aguas minerales naturales, a nivel mundial y europeo, y cuyo espíritu es siempre el de proteger el origen y la naturalidad del producto, permite únicamente añadirles  gas carbónico, dado que en la Naturaleza este compuesto es el único ingrediente que puede encontrarse unido al agua de manera natural.

El gas carbónico natural se genera, normalmente, a una profundidad de entre 3 y 30 km. Si durante su ascenso a la superficie se topa con un acuífero, comienza un proceso de saturación del agua subterránea en este gas. La solubilidad del carbónico en agua está en función de la temperatura (es más soluble en frío que en caliente), de la salinidad y de la presión, pero suele variar entre 1,5 y 2,5 mg/lt en los ambientes más generales. Por tanto, toda la cantidad de gas que sobrepase este límite se convertirá en burbujas al abrir la botella.


BARES DE AGUA

28/05/2010

Moda o tendencia, los bares de agua se reproducen en el mundo y las cartas de aguas se añaden a las de los vinos.

En Europa, Canadá y Estados Unidos son cada vez más los establecimientos que ofrecen una selección de aguas premium, como el Ritz madrileño, o locales más modernos, como Lágrimas Negras, el Europa Decó del Hotel Urban, o el restaurante Bauzá (todos en Madrid). No faltan tampoco en El Bulli o en La Sucursal (Valencia), con más de 40 marcas.

Quizás lo más novedoso sean los bares de aguas, una apuesta saludable y glamourosa que en 1997 puso en marcha la tienda parisina Colette con su Water Bar Chez Colett (213, rue Saint-Honoré), que ofrece 80 tipos de todo el mundo. A su estela han ido surgiendo locales similares en todas las ciudades: Tokio, Sydney, San Pablo y Mendoza (Argentina), entre otros lugares, donde la gente hace cola para tomar el agua más cool a precios no siempre asequibles.

En Vía Génova de New York uno puede disfrutar de una selección de 33 aguas, provenientes de 15 países. Los precios por botella oscilan entre los 4 a 55 dólares, en donde cobran protagonismo aguas como la canadiense 10 Thousand BC, el agua glaciar más fina del mundo; o la Bling H2O, producida en Estados Unidos y que viene en una botella de cristal tapada con corcho y adornada con cristales Swarovski.

En Montreal, el bar Exos ofrece una carta de aguas americanas y europeas con y sin gas, aromatizadas y oxigenadas. El valor de la copa es de 2 dólares.

En Francia hay dos sitios infaltables para la degustación de aguas: Chez Théaux, de Toulouse, y Bar à Bulles, en las galerías Lafayette, en los que uno puede beber aguas provenientes de más de ocho países europeos.

En España también pueden encontrase lugares que rinden culto al agua. En Madrid una dirección recomendable es Isolée (Infantas,19), moderna tienda lifestyle en la que adquirirlas o degustarlas. En Barcelona, Date un respirO2 (Avda.Gran Vía Carlos III, 46) es un bar de oxígeno con una surtida selección de aguas premium.

En todos los bares de agua la característica común es la información detallada de la composición del agua que se está degustando para el conocimiento de sus propiedades nutritivas.


ENVASE: ¿VIDRIO O PLASTICO?

28/05/2010

Alrededor del año 100 antes de cristo, los Sitios inventaron a botella de vidrio soplando vidrio fundido a través de un tubo. Hasta que se hizo posible la producción masiva, las botellas de vidrio eran muy caras, por lo que Apollinaris y otras aguas eran vendidas en jarras de barro.

En AguasPremium.net recomendamos que siempre elijan vidrio de ser posible, ya que tiene una sensación más linda y luce más importante. Además, el vidrio no contamina el sabor del agua como lo hace el pet; el vidrio hace que el sabor original del agua se mantenga intacto.

Para ser parte de las aguas premium, tener una botella de vidrio es un requisito. Las botellas, aunque a veces sobre diseñadas y muy poco funcionales, como en el caso de Voss en el cual la botella tan fina y alta de vidrio se cae fácilmente, son el aspecto más visible de la marca de agua.

Mientras que algunas marcas de aguas premium sólo envasan agua en botellas de vidrio, otras marcas establecen una identidad distintiva en ambas presentaciones vidrio y plástico (PET), como por ejemplo Ty Nant.

Últimamente algunas empresas que sólo embotellaban en PET se están cambiando al vidrio, de manera de capturar un segmento de mercado más exigente, a través de ventas en restaurantes y hoteles. Sin embargo, Perrier se despegó en el 2001 de su famosa botella de vidrio verde, introduciendo una botella de PET de medio litro.

Cuando se ve el número 1 entre flechas (ver imagen) debajo de un recipiente o una botella de plástico, ese envase está hecho de PET (Polietileno Tereftalado). Este tipo de polyester es una resina plástica transparente y muy resistente, que mantiene su forma aún cuando está expuesta a cambios de temperaturas. Además, es relativamente barato para fabricar, es liviano y reciclable.


BENEFICIOS SEGUN EL TIPO DE AGUA

28/05/2010

Por el solo hecho de penetrar en nuestro organismo por vía digestiva, las aguas minerales naturales ya pueden tener unos determinados efectos fisiológicos en función de su composición química. El agua mineral natural es un agua que merece ser envasada. Un producto natural que llega al consumidor con la misma pureza, riqueza mineral e idénticas propiedades saludables que tiene en la Naturaleza.

Tipo de agua mineral Composición mineral/litro Beneficios
Bicarbonatadas

o alcalinas

> 600mg/lt

de bicarbonatos

Facilita la digestión y neutraliza la acidez del estómago
Cálcicas > 150mg/lt de calcio El calcio del agua se absorbe bien por el organismo y contribuye a la mineralización de huesos y dientes. Se recomienda para embarazadas, niños, ancianos y para prevenir osteoporosis.
Magnésicas > 50mg/lt de magnesio Contribuye a la mineralización de huesos y dientes y pueden resultar ligeramente laxantes.
Hiposódicas (H)

o Sódicas (S)

H: ‹ 20mg/lt de sodio

S: > 200mg/lt de sodio

Ayuda a combatir el estrés.

H: beneficia a quienes sufren alteraciones renales, hipertensión o retención de líquidos y a los bebés y personas mayores.

S: no aconsejable para niños, personas mayores, personas con problemas de riñón, de corazón, o retenciones de líquidos.

Fluoradas > 1mg/lt de fluoruros Convenientemente dosificada puede prevenir caries dentales. No debe ser utilizadas de forma permanente por los niños durante el período de dentición.
Carbonatas o con gas > 2,5mg/lt de dióxido de carbono natural o añadido Estimulan el apetito y facilitan la digestión

Aguas de mineralización débil: (hasta 500mg/lt de residuo seco) o de mineralización muy débil (hasta 50mg/lt de residuo seco)- convencionalmente dosificadas facilitan la producción volumétrica de orina. Pueden estar indicadas para la preparación de alimentos infantiles y cálculos renales.

Todas las aguas con mineralización inferior a 100 mg/litro, que son la mayor parte de las envasadas sin gas, pueden tener efectos diuréticos, es decir, consiguen una eliminación de líquidos superior a la dosis de agua ingerida.


EL AGUA Y LA INDUSTRIA

28/05/2010

300 AÑOS DE BALNEARIOS Y AGUA MINERAL

Durante el s. XVII las casas de baños se van transformando en balnearios, que comienzan a tomar un gran auge en el s. XVIII.

En 1697, el Dr. Alfonso Limón Montero, catedrático de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, publica su famoso “Espejo cristalino de las aguas de España” que se considera el primer tratado de Hidrología médica español. En este incunable, guardado celosamente en la biblioteca del Instituto Geológico y Minero de España, se describen las características físico-químicas y la situación geográfica de más de un centenar de manantiales de aguas minerales y de 36 balnearios, aunque, según comenta en su prólogo, sólo cita los más importantes.

En 1764, Pedro Gómez de Bedoya y Paredes, catedrático de la Universidad de Santiago, escribe su “Historia Universal de las Fuentes Minerales de España”, ambiciosa obra en siete volúmenes de los que sólo se publicaron los tres primeros. En este caso eran ya 275 los manantiales minerales descritos con todo lujo de detalles y 40 los balnearios reseñados. Entre 1793 y 1798, Juan de Dios García Ayuda publica el “Examen de las aguas medicinales de más nombre que hay en las Andalucías” y, en 1853, Pedro Mª Rubio edita su “Tratado completo de las fuentes minerales de España” donde estudia 188 balnearios y 1.187 manantiales, 283 de los cuales incorporan ya su composición química.

Poco a poco el empirismo se va tornando en ciencia. Los avances de la química analítica en el s. XIX se traducen en un mayor conocimiento de la caracterización de las aguas minerales. Fernando VII, un fervoroso adicto a las mismas, crea, en 1816, el Cuerpo de Médicos Directores de Baños.

En la segunda mitad del s. XIX, se implanta el estudio de una característica definitoria de las aguas minerales: su estabilidad química en el tiempo.

Una orden de la Dirección General de Sanidad obliga a analizar periódicamente las aguas minerales con el fin de verificar esta constancia y asegurar la composición química a los enfermos. Las desamortizaciones de Mendizábal, en 1836, y Pascual Madoz, ministro de Espartero, en 1855, acercaron la propiedad de los manantiales a particulares e impulsaron la actividad balnearia y la comercialización de numerosas aguas minerales. Con el reglamento de 1868 se llegó a poder reclamar la comercialización de un manantial mineromedicinal si el dueño del terreno en el que brotaba no lo hacía. El hecho de mantener activo un manantial que previamente había sido declarado de utilidad pública, sea como balneario o como planta envasadora, evitaba todo intento desamortizador.

Médicos, farmacéuticos, burgueses o aristócratas se convirtieron en empresarios a la vista del auge que tomaba la nueva actividad. La segunda mitad del s. XIX y los comienzos del s. XX constituyen la gran época dorada de las aguas minerales envasadas: concursos internacionales, medallas conmemorativas… el agua mineromedicinal llega a casa del consumidor por expreso deseo de éstos de poder prolongar sus beneficios más allá del balneario.

En 1913, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) elaboró la primera “Relación por provincias de las aguas mineromedicinales de España” en la que se asociaba, por primera vez, la composición química con la geología de los manantiales y, a continuación, publicó el primer mapa geológico a escala 1:1.500.000 con los perfiles geoquímicos de los manantiales. A partir de este primer trabajo, la dedicación del IGME hacia este sector del conocimiento ha sido continua y fructífera.

El período entre guerras mundiales y la década de los 50 con la postguerra, ralentiza la actividad de la industria envasadora en Europa. A partir de los 60, surge con fuerza un sector industrial importante que acompaña el desarrollo económico general, produciéndose, en las últimas décadas, crecimientos de mercado considerables, sobre todo debido a la importancia que se concede actualmente a la salud.


FUENTES DE AGUA PREMIUM

28/05/2010

La lluvia (y otro tipo de precipitación) es el origen del agua. Pero después que el agua de lluvia cae, factores geológicos y meteorológicos influencian los próximos pasos de la jornada del agua.

Cuando la nieve se derrite en primavera en los Alpes, circula en forma de agua por los ríos y napas freáticas. Los manantiales en las bases de las montañas se forman con esta agua, relativamente joven. Sin embargo, en otras partes del mundo, el suelo puede rápidamente absorber el agua que cae de la lluvia, y el agua puede no tocar la superficie otra vez pro otros 10.000 años. Gran parte del agua que bebemos hoy en día es agua de lluvia que calló hace cientos de miles de años.

El agua que circula en un manantial profundo, el agua de pozo y el agua artesiana, está generalmente más protegida del ser humano y de los desperdicios animales que el agua superficial o el agua de un acuífero de escaza profundidad. Sin embargo, el agua que circula en las profundidades, generalmente tiene un mayor grado de mineralización, ya que interactúa con las rocas por mucho tiempo. Aunque aguas superficiales o de acuíferos de poca profundidad pueden tener buena calidad, las condiciones ambientales son las que hacen las diferencia entre las distintas regiones. Las aguas provenientes de medioambientes puros y protegidos de contaminación, aunque sean aguas superficiales y hasta agua de lluvia, son limpias, seguras y de calidad premium.

Como la última fuente del agua es siempre el agua que cae de la lluvia, vamos a ver más de cerca los lugares en donde el agua emerge o es extraída del subsuelo.

Agua de manantial- “Spring water”

Los manantiales son la fuente de la mayor cantidad de aguas embotelladas. Las aguas de manantial varían ampliamente en su composición mineral y nivel de TSD; ambos aspectos influenciados por la geología del área local. Algunos manantiales carbonatan naturalmente el agua. El agua de manantial que tiene mejor gusto proviene de un manantial protegido, de libre circulación y el agua es tratada lo mínimo posible durante el proceso de embotellado.

La definición real de agua de manantial es controversial. Los geólogos la caracterizan como agua que sube hacia la superficie de la tierra sin ayuda alguna de maquinarias. Sin embargo, el agua que se extrae de un pozo al lado del manantial debería también ser considerada como agua de manantial. La U.S. Food and Drug Administration, la considera de manantial, siempre que la composición química sea idéntica a la del manantial donde proviene, que el pozo no perturbe el flujo natural del manantial y que no abra el acuífero al agua superficial.

Utilizar el orificio natural del manantial siempre es preferible. Cuando la propia presión del agua la trae a la superficie, esa presión la protege de los contaminantes en el suelo y del agua superficial de mezclarse con el agua de manantial. Los pozos pueden poner en riesgo la vida útil del manantial, ya que el volumen extraído con la bomba es mayor a la capacidad natural del manantial.

El agua de manantial no está definida por ley como lo está el agua mineral natural, entonces los embotelladores pueden (y lo hacen) utilizar agua de otras fuentes distintas a la de un manantial natural.

Agua artesiana- “Artesian water”

Según la Sección 165.110(b) del Título 21 del Código de Regulaciones Federales (FDA) de 1997 se define al agua artesiana como el agua proveniente de un pozo abastecido de un acuífero cerrado en el cual el nivel del agua permanece a una altura mayor que la de la superficie del acuífero. Puede ser recogido con la ayuda de una fuerza externa que mejore la presión subterránea natural (la fuerza externa no puede disminuir el nivel del agua por debajo del de la superficie del acuífero, ni cambiar su estado natural.

Un factor de distinción en las aguas premium es ser “artesiana”, ya que son aguas mucho más exclusivas y más aún si son aguas minerales naturales y artesianas.

Son ejemplos de aguas artesianas el agua Fiji de las islas Fiji y el agua Voss de Noruega.

Agua de fuente no artesiana – “Well Water”

Las aguas de fuente no artesiana o de pozo, necesitan ayuda mecánica para traer el agua desde el acuífero subterráneo hasta la superficie. El concepto general a nivel mundial de esta agua no es el mejor, y no va con un producto premium, por lo que las etiquetas en las botellas generalmente no hacen referencia a este origen.

Sin embargo, esta opinión pública desfavorable es injusta, ya que se han hecho muchas catas a ciegas de aguas de fuente no artesiana y en algunos casos estas aguas puntuaron más alto que las aguas de manantial y las artesianas.

El agua de fuente no artesiana es similar al agua de manantial en su amplio rango de TSD

Agua de lluvia- “Rain Water”

Históricamente se ha utilizado el agua de lluvia para regar los cultivos y proveer agua bebible; típicamente se almacena en los tejados y se guarda para su posterior uso.

Muchos países con islas usan el agua de lluvia como una parte substancial del agua que consumen. Hasta los techos de los rascacielos en Hong Kong se utilizan para colectar agua de lluvia.

En los últimos años, algunas compañías comenzaron a embotellar agua de lluvia, de lugares remotos e impolutos, por lo que estas aguas hoy forman parte de la oferta de aguas premium. Muchas de ellas vienen de Tasmania, donde la polución es casi nula. El agua de lluvia debe ser recolectada cuidadosamente para prevenir la contaminación externa y debe ser almacenada rápidamente antes de que se acumule en la superficie.

El agua de lluvia embotellada, dentro de las aguas premium, es un agua joven, con un contenido muy bajo de minerales, libre de nitratos.

Algunos ejemplos de estas aguas son Cape Grim, Cloud Juice y Tasmanian Rain.

Agua de glaciares- “Glaciar Rain”

Apróximadamente 20.000 años atrás, un tercio de la tierra estaba cubierta por glaciares, los restos que ahora están siendo utilizados como fuente para agua embotellada. El agua que proviene de los glaciares de Alaska que se fue derritiendo se almacena para embotellar agua, y en el resto del mundo se hace lo mismo justo antes de que el agua dulce se mezcle con la de los océanos.

El terreno empinado en donde se encuentra la fuente hace que sea inhóspito para humanos y animales, y su acceso está restringido por regulaciones medioambientales. Aún así, quedan algunas preocupaciones sobre la contaminación.

El agua de glaciar es un agua antigua, algunas veces formada más de 17.000 años atrás. Típicamente tiene un contenido mineral extremadamente bajo y es similar en gusto y propiedades al agua de lluvia.

Un ejemplo de un agua premium que proviene de glaciares es “Ice Age”.

Agua de Iceberg- “Iceberg Water”

Veinte a quince mil años atrás, la nieve sin ser tocada por la polución industrial era compactada para formar largas paredes de glaciares. Estas paredes luego se convirtieron en icebergs y fueron sujetos en la modernidad a la polución del aire por lo que pueden estar contaminados, especialmente en la superficie.

Las publicidades buscan convencer sobre la pureza de los icebergs, pero esas proclamas deben ser examinadas más detenidamente, especialmente a la luz de los recientes estudios que encontraron bacterias en el hielo glaciar.

Hoy en día, los icebergs son derretidos y embotellados, luego de ser remolcados desde el Norte del Atlántico hacia la orilla de nuevos destinos y rotos en pedazos.

Un ejemplo de este tipo de agua es “Iceberg Water”.

Agua de mar profundo- “Deep Sea Water”

Los Icebergs cerca de Groenlandia se derritieron miles de años atrás y el agua producida era de una temperatura y salinidad distinta a la del resto del agua de mar.

Las diferencias existentes hicieron que esta agua se separara cuando se hundió en el suelo del océano y hoy en día circula por la tierra cada algunos miles de años. El Natural Energy Laboratory of Hawaii Authority (NELHA) en Keahole Point (Hawaii), provee ayuda para el acceso a esta profunda agua de mar a través de una cañería que baja 3.000 pies (914 metros) en el océano.

Algunos empresarios comenzaron a embotellar esta agua, principalmente para venderla al mercado japonés.

Un ejemplo de agua premium de esta categoría es “Kona Deep”.


TIPOS Y CLASES DE AGUA EMBOTELLADA

28/05/2010

Existen tres categorías de aguas envasadas que se diferencian por sus propiedades naturales o por los potenciales tratamientos a los que son sometidas en las plantas de embotellado: aguas minerales naturales, aguas de manantial y aguas preparadas o tratadas. La mayor parte de las aguas premium son aguas minerales naturales, ya que son más exclusivas.

Aguas minerales naturales

Son aguas subterráneas bacteriológicamente sanas y de composición química constante que se diferencian de las restantes aguas potables:

  1. Por su naturaleza: caracterizadas por su contenido en determinados minerales, oligoelementos y otros componentes y, en ocasiones, por determinados efectos salutíferos que habrán sido previamente demostrados mediante estudios clínicos y farmacológicos.
  2. Por su pureza original: Al residir en un acuífero subterráneo preservado por un perímetro de protección legalmente establecido al respecto.

Aguas de manantial (“Spring water”)

Son aguas de origen subterráneo que poseen unas características naturales de pureza que permiten su consumo. Se rigen por los criterios de potabilidad de las aguas de consumo público.

Tanto las aguas minerales naturales como las aguas de manantial pueden someterse a tratamientos autorizados para eliminar elementos naturales inestables (hierro, azufre, manganeso, etc) a condición de que no modifiquen los constituyentes del agua que le confieren sus propiedades esenciales y que no tengan efectos desinfectantes.

Aguas preparadas o tratadas

Son aquellas que han sido sometidas a tratamientos físico-químicos diversos (ósmosis, ozono, ultravioleta, etc) para hacerlas potables y que cumplan, así, los mismos requisitos sanitarios que las aguas de consumo público.

Pueden ser:

  1. Aguas potables preparadas. Pueden tener cualquier origen, tanto subterráneo como superficial.
  2. Aguas de abastecimiento público preparadas. Su procedencia es la red pública.

De manera coyuntural, y con el fin de suplir ausencias o insuficiencias accidentales de las aguas de consumo público distribuidas por la red general, éstas también pueden envasarse de manera puntual y transitoria, denominándose aguas de consumo público envasadas.

Por supuesto que sería muy difícil encontrar un agua premium que perteneciera a esta última categoría.